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jueves, 11 de octubre de 2012

Clara Campoamor: La mujer olvidada




ESPAÑA, 2011

Dirigida por LAURA MAÑÁ

90M / TP


Telefilme producido por RTVE, Clara Campoamor: La mujer olvidada supone un acercamiento a la figura de esta importantísima política española de la Segunda República. Su labor fue fundamental en lo referente a la consecución del voto femenino en nuestro país, aunque lamentablemente poco tiempo después la dictadura franquista negara la posibilidad de votar no sólo a las mujeres, sino también a los hombres.

La película se centra no ya en la vida de Clara Campoamor, sino en aquellos difíciles momentos de efervescencia política y en la lucha por el voto de las mujeres españolas. Podemos ver cómo Clara Campoamor, desde su posición de abogada, luchaba por la defensa de las mujeres, y el salto de ésta a la escena política nacional. Podemos ver también las posturas ideológicas de los partidos políticos de entonces,  la difícil situación a la que se enfrentó la otra mujer diputada, Victoria Kent, las rencillas entre los distintos políticos y los interesantes debates parlamentarios, con soflamas machistas incluidas, hasta el feliz desenlace en Octubre de 1932.

La película es sencilla y el tema en cuestión es tratado de forma directa. El papel protagonista lo interpreta de forma magistral la fantástica actriz Elvira Mínguez. 

Muy apropiada para el alumnado de 4ºESO y de Bachillerato, puede verse online, a través de la plataforma "RTVE a la carta",  si pulsas aquí.

Si quieres saber más sobre Clara Campoamor, puedes mirar esta entrada, publicada el año pasado en nuestro blog.

(Imagen: www.filmaffinity.com)





jueves, 19 de abril de 2012

La Mujer en "Mary Poppins"


Hoy vamos a detenernos en el análisis de Mary Poppins, una comedia musical estrenada en 1964. Dirigida por Robert Stevenson, tiene todos los ingredientes del cine familiar sin que por ello resulte vacua o intrascendente, pues más allá del tono amable que domina toda la obra hay aspectos interesantes que abordan contenidos de tipo social e histórico. La historia parece situarse en el Londres de principios del siglo XX. Así nos lo muestra la visión del Big Ben nada más iniciarse los títulos de crédito. La acción gira en torno a una mágica niñera que llega a una casa de la alta burguesía londinense para educar no sólo a los dos traviesos niños, sino también para dar la estabilidad que parece faltar en el hogar. En este sentido, la madre de la familia pudiera haber sido una abnegada mujer atada a los designios y deseos de su marido, empleado de la banca. Sin embargo, y pese a que queda a expensas de los dictámenes de su esposo, mantiene una lucha militante a favor de la consecución del voto femenino, por aquel entonces reivindicado de forma radical por las llamadas sufragistas, y no conseguido en Inglaterra hasta 1918 para las mujeres mayores de 30 años y hasta 1928 de forma universal para todas las mujeres mayores de edad. Las actividades y las ideas políticas de esta mujer quedan fuera del conocimiento de su marido -al Señor Banks no le gustan mis ideas políticas, dice en una ocasión- , pero no las abandona en ningún momento, sin que por ello renuncie al papel de madre y esposa propio de su tiempo. El padre sí parece descuidar las tareas domésticas, centrándose únicamente en su trabajo, hasta que al final de la película repare en este hecho y trate de atender a su familia.

Podemos rescatar dos vídeos. El primero hace referencia al status del padre de familia, que se enorgullece de su posición social y económica, desatendiendo a su mujer, que trata de decirle que sus hijos han desaparecido:



 El segundo vídeo es aún más explícito acerca de los que decimos, y nos muestra a la madre llegando de un mitin de las sufragistas. Deja claro su posicionamiento sobre el tema y nos habla de la igualdad de la mujer y de las generaciones futuras:




 En definitiva, quería rescatar todo lo bueno que encierra este clásico, a nivel histórico, en relación a la igualdad entre hombres y mujeres.

(Entrada escrita por Gonzalo González Valencia en Diciembre de 2009. Extraída del blog www.nuevospapeles.blogspot.com)







domingo, 27 de noviembre de 2011

La sonrisa de Mona Lisa


ESTADOS UNIDOS, 2003

Dirigida por MIKE NEWELL

117 M / NR -7


La sonrisa de Mona Lisa, ambientada en los años 50 del siglo XX, es una película que narra la historia de Katherine Watson, una profesora de Historia del Arte que llega a una prestigiosa universidad norteamericana para dar clases a un selecto grupo de alumnas. Nada más llegar, intentará inculcarles no sólo un disfrute más sincero del Arte (especialmente del contepmoráneo), sino también que piensen por ellas mismas e intenten labrarse un futuro más allá de lo que por entonces estaba estipulado: servir fielmente a sus maridos. La profesora encontrará un muro difícil de superar no sólo en la dirección y el profesorado de la universidad, excesivamente conservadora, sino también en la mentalidad conformista de la mayor parte de las alumnas. A pesar de todo, no se dará por vencida y permanecerá fiel a sus principios.

La película, protagonizada por la siempre solvente Julia Roberts, es de fácil visionado para nuestro alumnado, aunque requiere de atención debido a su duración y a lo reposado de su argumento. En todo caso, supone un acercamiento a la temática de la discriminación de la mujer en fechas no tan lejanas que puede resultar interesante en su tratamiento para la materia de Cambios Sociales y Género, pero también para otras como Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, entre otras. Resulta interesante asimismo por el análisis que hace en algún momento de la publicidad de la época, algo que podemos ver, sobre todo, en los títulos de créditos finales.

En este fragmento podeos verlo claramente:



(Imagen: www.magcine.valladolidweb.es)



viernes, 7 de octubre de 2011

Tres Mujeres para la Paz



El próximo 10 de diciembre, tres mujeres recibirán en Oslo el Premio Nobel de la Paz. Tres mujeres luchadoras, que han tenido que superar muchos obstáculos, y aún lo siguen haciendo, en sus países de origen. Tres mujeres cuyos nombres deberían sonarnos mucho más familiares desde hoy.

Ellen Johnson-Sirleaf es, desde 2005 la presidenta de Liberia. Ha llevado a su país a la paz tras unos años marcados por enfrentamientos civiles. Ha ayudado también a la mejora de la delicada situación económica de uno de los estados más pobres del planeta.

Leymah Gbowee, muy relacionada con la anterior, es una activista de Liberia que estuvo luchando por el reestablecimiento de la paz en su país. Contribuyó positivamente a la llegada de la democracia y al nombramiento de Ellen Johnson-Sirleaf como presidenta.

Tawakkul Karman es una joven yemení que ha estado luchando durante los últimos años por los derechos humanos. En 2005 fundó el grupo Mujeres periodistas sin cadenas. Ha estado en prímer línea durante las revueltas yemeníes a favor de la democracia de este año.

Tres nombres para la Historia. Tres ejemplos para entender que aún desde la situación más desoladora, puede alcanzarse la paz con la ayuda de la esperanza. Tres razones para seguir creyendo, de vez en cuando, en el ser humano

(Imagen: http://www.noticiassin.com/)

lunes, 3 de octubre de 2011

Clara Campoamor



Hace tan sólo tres días se cumplieron 80 años desde que se aprobó el voto de la mujer en España, durante la Segunda República. Dicho acontecimiento histórico tuvo lugar el 1 de octubre de 1931. Y en él, la figura de Clara Campoamor y su lucha por la igualdad legal de hombres y mujeres fue no ya importante, sino crucial. Colaboró activamente en la redacción de la constitución republicana y luchó hasta la extenuación por la aprobación de cuantas medidas consideró necesarias. Fue, junto a Victoria Kent, la primera diputada de la historia de España. Y defendió con uñas y dientes la aprobación del voto femenino, al margen de cualquier ideología que no fuera la de la defensa de un régimen que consideraba el mejor posible: La República.

Clara Campoamor (1888-1972) nació en el seno de una familia madrileña. Su padre era contable en un periódico. Su madre, costurera. Tras desempeñar varios oficios de escasa cualificación, decidió dedicarse a los estudios, lo cual llevó con gran éxito y rapidez, convirtiéndose, con 36 años, en una de las primeras abogadas españolas. Desde el principio mostró claros indicios de llevar a la judicatura un trato más igualitario, lo que le hizo interesarse paulatinamente por la política. Defensora de la República, cuando ésta fue proclamada, militó en partidos como Acción Republicana o el Partido Radical, cuyo presidente, Alejandro Lerroux, fue quien le brindó la posibilidad de ser diputada por la circunscripción de Madrid, y así asistir no sólo a las cortes constituyentes, sino también a la elaboración de la constitución, como dijimos antes.

No lo tuvo fácil a la hora de conseguir los apoyos suficientes en el Congreso, pues entre muchos diputados republicanos de izquierda existía el temor a que el voto femenino se decantara por opciones ligadas a posiciones monárquicas. Se argumentaba que el poder que la Iglesia Católica ejercía sobre la conciencia de las mujeres, en una proporción importante analfabetas o con escasa formación, dificultaría el camino hacia la República. Tras intensos debates, finalmente se obtuvo el voto femenino, hace ahora 80 años.

Para leer el Discurso de Clara Campoamor en las Cortes el 1 de octubre de 1931, pincha aquí

Para ilustrar esta singular figura de la política española, puede visionarse el telefilme Clara Campoamor: La mujer olvidada, dirigido por Laura Maña en 2011 y protagonizado brillanteente por la siempre solvente Elvira Mínguez.

(Imagen; www.vidasfamosas.com)
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