El coraje de Malala no tiene límites. Ha sabido mantener con convicción y argumentos sus ideas sobre paz e igualdad en un entorno hostil, y ha sido un faro luminoso para muchas niñas que, como ella, se juegan la vida diariamente al tratar de ir al colegio para hacer algo tan sencillo como estudiar y perseguir sus sueños. Desde aquí queremos reivindicar su figura, recordarla, y desar una pronta recuperación.
Actitudes como las de esta niña nos emocionan y nos hacen seguir creyendo, a pesar de todo, en el ser humano.
Va por ti, Malala.
Tuve un sueño terrible anoche en el que había helicópteros del Ejército y talibanes. Tengo esos sueños desde que se lanzó la operación militar en el Swat. Fui a la escuela con miedo porque el Talibán había emitido un edicto en el que prohíbe que las niñas vayamos a la escuela. (…) Mis tres amigas se fueron con sus familias a Peshawar, Lahore y Rawalpindi después del edicto. (…) Mientras iba a la escuela escuché a un hombre decir "Te voy a matar'. Apuré el paso y cuando miré hacia atrás el hombre venía detrás de mí. Pero, para mi gran alivio, él estaba hablando por teléfono así que debía estar amenazando a alguna otra persona.
(3 de Enero de 2009. De su blog en www.bbc.co.uk)







